31 de octubre de 2012

Canal Bio presenta las vidas de mujeres que apagan fuegos

 

Parece una contradicción la apuesta del nuevo seriado del prime time de los jueves del Canal Bio al abordar la cotidianidad de mujeres pasionarias pero que apagan fuego. Pero no lo es, "Vida en llamas" trata de cuatro valientes bomberas californianas, que arriesgan su vida para atender emergencias de incendios en las inmediaciones de su ciudad.

 

En la producción se intimará en la cotidianidad de cada una de estas féminas para contrastar su arrojo profesional, con el frágil universo familiar que las rodea, al tratar a sus padres, parejas e hijos.

 

El seriado está concebido en clave intimista, como es la característica de los contenidos de Bio, y cuenta con seis episodios de 60 minutos cada uno. En este caso, es el discurso femenino personal, testigo en primera persona de una labor admirable a la ciudadanía, el ser oficial de los bomberos, y que por su rudeza es más vinculada al sexo masculino. Ellas son Nica Vásquez, Rosanne Grier, Dyck Michele y Diley Greiser.

 

El jueves 1 de noviembre se verá "Fuerza para sobrevivir", en el cual se mostrará el perfil de estas cuatro apasionadas bomberas.  Nica Vásquez, una madre con 15 años de experiencia como ingeniero de bomberos;  Rosanne Grier, con cinco años trabajando como bombero temporal deseando quedar fija; Dyck Michele, una ingeniero de bomberos con siete años de experiencia adaptándose a una nueva estación en Avila Beach, una zona conocida por acantilados peligrosos y rescates en mar abierto; y Diley Greiser, una madre que está en su séptimo año como bombero paramédico, brindando atención médica de emergencia a las personas en el lugar del siniestro.

 

La 'incendiaria" historia continuará el 8 de noviembre con "Sacrificio", episodio en el que  Rose espera la visita de su madre a la nueva estación. Pero tendrá que salir inesperadamente al desatarse un incendio. Nica muestra sus habilidades como ingeniero de incendios antes de salir con sus amigas. Igual se percata que su compromiso con el servicio de bomberos tiene un precio muy alto, por lo que decide compensarlo involucrándose más en la vida de sus nietos. Diley responde al llamado de un incendio forestal donde se resbala y cae, golpeándose de nuevo en la espalda.  Y Michele realiza un simulacro de rescate en el agua y más tarde auxilia a un hombre que casi se ahoga al golpear su cabeza contra el fondo de una piscina.

 

En la tercera entrega del jueves 15, bajo el título "Vidas perdidas", Nica reflexiona acerca de lo frágil y efímera que es la vida, y como se ha perdido momentos estelares en su familia, tras fallecer un tío querido. Diley hace una reunión familiar para celebrar la llegada de su hijo Gus, quien ha vuelto de cumplir el servicio militar, aunque irónicamente deberá volverlo a despedir en pocos días.

 

Entretanto, Michele y su novio compran una casa juntos y sus amigos bromean sobre cuando finalmente se casaran.  Por su parte Rose se pone a prueba con la llamada de auxilio de un paciente con un ataque al corazón. Ella y sus compañeros paramédicos hacen lo posible por salvarlo, sin éxito.  Tras conocer su identidad,  descubren que era un miembro muy querido de la comunidad.

 

Para el jueves 22 de noviembre, todas las aguerridas bomberas será sometidas a "Pruebas". La primera es Nica, quien se apresura en ayudar a una mujer embarazada y un niño, involucrados en un accidente de tránsito, antes de regresar a casa para asistir a la despedida de soltera de su hija Alyssa.

 

Diley honra la memoria de su hija, al unirse a una organización llamada Vestidos de Rena, que dona vestidos de fiesta para  niñas de bajos recursos. Rose sigue en la lucha por lograr la posición permanente, cuando se enfrenta a una llamada de emergencia de un enorme  incendio. Y Michele intenta obtener la licencia como operador de embarcaciones para responder a rescates en aguas abiertas.

 

Los estrenos de noviembre finalizarán el 29, con el capítulo "Arriesgando todo" en el que Nica se expone a contraer una enfermedad de transmisión sanguínea, tras atender una  emergencia. Fuera de servicio, invita a sus hermanas y discuten sobre la boda de su hija. Mientras, en una llamada con un paciente de edad avanzada, Diley recuerda a su abuela enferma y su infancia en Cuba cuando se vio obligada a dejar su familia para vivir exiliada en los Estados Unidos.

 

Después de una separación de treinta años, tendrá una emotiva reunión con sus familiares cubanos en Miami. Para Michele será su última guardia en la estación 62, pues ya está por graduarse y alcanzar su cargo de ingeniero permanente. Lo mismo busca Rose,  quien contrata a un entrenador personal para mejorar sus habilidades con el fin de lograr su puesto anhelado puesto estable.

Publicar un comentario