28 de mayo de 2008

Una Huella en el Teatro Venezolano se marca en los Espacios Abiertos del Ateneo de Caracas

En los inicios del teatro, las compañías teatrales iban de pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad, presentando sus obras a través de escenarios desmontables que eran transportados en baúles.

Esta experiencia cultural será revivida en nuestro país a través de una exposición itinerante, la cual por primera vez en Venezuela mostrará la historia de nuestro teatro y de las importantes huellas que han dejado en su evolución reconocidas personalidades artísticas del Judaísmo.

Una Huella en el Teatro Venezolano generará en el espectador un ambiente único y llamativo a través de cinco baúles de acero inoxidable, que representarán a un determinado período histórico venezolano que parte desde el año 1945 hasta 2000 y contendrán información escrita del marco social y práctica teatral de la época.

Cada período será ilustrado con fotografías, programas de mano, copias de vestuarios, elementos de la escenografía de los montajes realizados, grupos e instituciones teatrales y lista de los dramaturgos, los montajes teatrales y las personalidades que marcaron ese lapso histórico.

Este interesante trabajo artístico, que se realiza gracias al patrocinio del Banco Mercantil y del apoyo de Constructora Sambil, surge de una valiosa investigación que tomó tres años de estudios, que incluyen la selección y recolección de la documentación gráfica, entrevistas a 29 dramaturgos, directores , actrices y actores, elaboración de guiones y textos, además de un interesante trabajo museográfico.

Una Huella en el Teatro Venezolano se inaugurará el miércoles 28 de mayo, en los Espacios Abiertos del Ateneo de Caracas a las 7 de la noche. La exposición estará abierta al público por cuatro semanas, luego comenzará su recorrido por diferentes salas y regiones del país. Esta actividad espera convertirse en un espacio de reflexión y desarrollo cultural para todos los venezolanos.

Ideas de solidaridad a través del arte

La idea de realizar este inédito encuentro cultural fue del Espacio Anna Frank, institución privada sin fines de lucro que nace en octubre de 2006 por el interés de un grupo de venezolanos en promover valores, como la coexistencia, el respeto a las diferencias y la valentía moral.

Valores que se manifiestan en el teatro, expresión artística que tiene el poder de abrir nuevos canales de diálogos entre diferentes razas y creencias, ya que es un medio de comunicación que permite transmitir de forma directa y vivencial mensajes educativos, representar distintas realidades sociales y despertar diversos sentimientos dentro de un escenario de igualdades.

La inspiración de este evento cultural en los artistas judíos venezolanos proviene por los miles de inmigrantes que huyeron de las persecuciones e injusticias que se vivieron, especialmente, durante la Segunda Guerra Mundial, encontrando en Venezuela un país de libertad e igualdad para todos, ideales que les permitieron preparase en el plano artístico y dejar una importante huella en la escena teatral nacional.

Además de mostrar la recopilación de la historia viva del teatro en Venezuela, Un Huella en el Teatro Venezolano desea reforzar el mensaje de tolerancia y pluralidad en todos los sectores del país que, desde sus orígenes, ha enfatizado la representación teatral.

Fuente: Tips Imagen y Comunicación
Publicar un comentario